Informe: Entre la intemperie y la captura

Este informe no propone leer la crisis de los medios de comunicación ecuatorianos como la simple mutación de soportes análogos a digitales. Lo que está en juego es algo más serio: el deterioro de las condiciones materiales, profesionales, éticas y democráticas que permiten el trabajo periodístico. El problema no es solo que el papel retrocedió, que la pauta se contrajo o que las plataformas alteraron la relación con las audiencias. El problema es que el periodismo ecuatoriano perdió densidad laboral, presencia territorial, margen de autonomía y una base mínima de confianza pública.

La precariedad laboral dejó de ser una anomalía del oficio. Hoy opera como una condición estructural que se ha normalizado: menos contratos estables, pago por pieza, más pluriempleo, menos corresponsalías, más vulnerabilidad y menos tiempo para verificar, investigar y resistir presio- nes. Esta realidad no afecta solo a los periodistas como trabajadores sino al periodismo en sí como función democrática. Un ecosistema exhausto veri- fica peor, investiga menos, depende más y resiste con menor capacidad las presiones del poder.

Los datos de Fundamedios muestran un entorno cada vez más hostil: aumento sostenido de agresiones, asesinatos, censura, hostigamiento digi- tal, opacidad institucional y restricciones al acceso a la información.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Redes Sociales

46,000FansMe gusta
2,600SeguidoresSeguir
71,000SeguidoresSeguir