
Desde el 2015 los visitantes al Municipio de Loja pueden ver un letrero que estigmatiza a activistas y periodistas. En la zona de ingreso a la municipalidad de esa ciudad fronteriza, ubicada al sur del Ecuador, se pueden leer los nombres de siete personas que, a criterio del alcalde José Bolívar Castillo, “se oponen al progreso de Loja”. La razón: ellos suscribieron una carta al director nacional del Sercop sobre el Plan de Ordenamiento Territorial, en donde denunciaron irregularidades y solicitaron la nulidad de dicho contrato.
Los nombres de: Martha Machado Paladines, representante de mujeres empresarias; Jorge Bailón, exalcalde; Carlos Loján, empresario; Carlos Chalaco, comunicador social; Flavio Armijos, de la Cámara de Artesanos; Bolívar Loján, matemático y activista social y Ramiro Armijos, de la Asamblea ciudadana, han sido exhibidos dentro de un estandarte de madera con la siguiente leyenda: “De esta forma por pasiones politiqueras trataron de impedir, boicotear y retrasar este proyecto. Conozca quiénes se oponen al progreso de Loja”, junto con la carta en mención que se exhibe en la Municipalidad.
En diálogo con FUNDAMEDIOS, Carlos Chalaco aseguró que es una “reacción desaforada del Alcalde en el sentido de tratar de estigmatizarnos frente a la ciudadanía y frente a quienes nos visitan desde fuera y que se sorprenden al ver los nombres de personas catalogadas como enemigos de la ciudad”, apuntó Chalaco, quien aseguró que sus familiares, al ver el muro en el hall del Municipio le han preguntado por qué ha sido catalogado como enemigo de la ciudad.
El comunicador comentó que este hecho es una incitación al odio, pero no es la primera vez que el Alcalde lo estigmatiza junto a otras personas que han cuestionado su administración y denunciado irregularidades. “La carta solo pedía que el Sercop actúe y se respete la Ley de Contratación Pública, pero el Alcalde lo ha tomado como una justificación para exhibirnos, tildarnos como opositores al progreso de Loja (...) hemos sido acusados de todo, pero con el tiempo y la madurez uno lo toma como un halago viniendo de quien viene”, dijo Chalaco.
En esa línea, el activista Bolívar Loján catalogó este hecho como un “abuso de poder”y como un atentado a la libertad de expresión y pensamiento. Sin embargo, Loján dijo no sentirse afectado puesto que la gente de su ciudad lo conoce y sabe que estos actos son represalias por haber criticado la gestión de Castillo. “Lo que se intenta es destruir la credibilidad de quienes lo critican”, apuntó el activista.
Sobre la exhibición de sus nombres, los ciudadanos afectados comentaron que son conscientes que el Alcalde no va a retirar esas hojas hasta el final de su administración ya que en años anteriores intentaron, sin éxito, que se eliminen esos carteles. Por eso, tienen esperanza que esto se pueda lograr en una nueva administración que no los estigmaticen por pensar diferente o cuestionar su administración.

