La tarde del 28 de marzo de 2017, el periodista Juan Esteban Guarderas, quien lidera una iniciativa para demandar al presidente Correa por bloquear a ciudadanos en Twitter, fue amenazado de muerte a través de un mensaje que llegó a la casa de su madre, junto a un ramo de flores. Esto ocurrió cinco días después de que planteara públicamente la iniciativa.
Según narró Guarderas, el ramo de flores con la nota amenazante llegó cerca de las 15:30 al domicilio de su madre. El mensaje decía lo siguiente: “A nadie le importa quién eres o lo que haces. Deberías evitar que las próximas que te dejen sea en el camposanto”, junto a la captura de pantalla de uno de los videos que ha estado divulgando.
El periodista, quien ha sido articulista en medios como El Comercio y 4Pelagatos, aseguró que hace una semana iniciaron el proceso para plantear una demanda al Presidente y para ello elaboró varios videos que han estado circulando en redes sociales porque considera que es su derecho hacerlo en una democracia. Sin embargo, cree que por estas acciones fue víctima de este acto intimidatorio que ha causado malestar en su familia.
“Mi madre entró en shock y teme por mi integridad física. Nunca me imaginé que llegaríamos a este tipo de escenarios. No merezco esto”, apuntó Guarderas para quien ese tipo de amenazas no funcionan en un sistema político democrático. Según dijo, esto lo anima a continuar con la iniciativa y no bajar los brazos a pesar del riesgo y el miedo. En ese sentido, también afirmó que pondrá una denuncia formal ante la fiscalía para que se investigue la amenaza.
Esta no es la primera vez que ciudadanos o activistas reciben ramos de flores amenazantes. El 7 de abril de 2014 la tuitera y columnista de diario El Universo Betty Escobar (@basoledispa) denunció que fue víctima de amenazas través de mensajes impresos que llegaron a su vivienda en Estados Unidos y a los domicilios de sus padres y tía en Guayaquil junto a ramos de flores.
Algo similar ocurrió con el administrador de la página satírica de Facebook Crudo Ecuador, quien el 19 de febrero de 2015 recibió unas flores con una nota anónima donde lo identificaban, con nombres y apellidos y, entre líneas, le advertían que lo están vigilando. En otro caso conocido, el 29 de julio de 2015, Paulina Muñoz, activista en derechos de la mujer y opositora abierta a los tratados de libre comercio en Ecuador también recibió una amenaza a través de un mensaje que le fue entregado junto con un ramo de flores.

