ACTUALIZACIÓN. El 27 de abril de 2017 el periodista Wilson Cabrera fue declarado inocente de calumniar a Freddy Bolívar Torres, alcalde de la localidad amazónica de Limón Indanza (Morona Santiago), quien denunció al periodista por comentarios vertidos desde su cuenta de Twitter en enero de este año. Según informó Cabrera, el juez Multicompetente del Juzgado de Macas, Víctor Rivadeneira Alarcón, además de declarar sin lugar la querella, dispuso el pago de costas procesales a favor del comunicador.
Este proceso penal fue el segundo que inició el Alcalde de Limón Indaza, por la misma causa: calumnias. Sin embargo, el funcionario desistió de la primera querella que presentó en contra del periodista e inició una segunda, en donde, además de pedir se le aplique la máxima pena por el delito de calumnias, pidió que se lo indemnice por daños y perjuicios por un monto de doscientos mil dólares por considerar que Cabrera desacreditó su buen nombre y honra “a nivel mundial”, por sus comentarios en redes sociales. En el escrito de denuncia, el funcionario aseguró que el periodista lo acusó de planificar un ataque a la comunidad Shuar de Nankints -que ha vivido una situación tensa, después de sufrir desalojos por parte de la fuerza pública, tras la toma de los campos de una empresa minera, en protesta a procesos extractivistas-.
La denuncia se dio por un mensaje que Cabrera publicó desde la cuenta RadioCanelaFMacas @RCanelaFMacas, en Twitter, el pasado sábado 13 de agosto de 2016, en donde escribió: “Shuar revelan gráficas demuestran alcalde @gadmil Freddy Torres; habría planificado hace meses ataque a Nankits”, junto a dos fotografías que dan cuenta de una reunión mantenida entre la Alcaldía y representantes de la compañía ExplorCobre SA que, según el funcionario, data del 24 de mayo y no tienen relación al hecho que menciona el periodista. En el texto de la denuncia, el Alcalde, además de citar el artículo 182 del Código Orgánico Integral Penal, menciona el artículo 10 de la Ley Orgánica de Comunicación, sobre normas deontológicas, en el apartado referente a la responsabilidad ulterior. Con ello pide que se tome en cuenta que es autoridad y que se imponga la máxima pena para estos casos que es de dos años en prisión.
Cabrera aseguró que el Alcalde no podía enjuiciarlo dos veces por la misma causa y consideraba que al iniciar estas acciones, se buscaban mecanismos para humillar sin ningún argumento, por lo que confiaba en que se archivaría la demanda.


