Por “discriminar y vulnerar” los derechos de las personas con VIH, la Superintendencia de Información y Comunicación (Supercom) amonestó por escrito el 21 de abril a la exgerente del Proyecto de Teleducación del Ministerio de Educación, Mónica Maruri, por el contenido del segmento “Ojo con la Parodia”, una pieza audiovisual que formaba parte del programa gubernamental EducaTV. La denuncia la interpuso Diego Paz el 11 de enero de 2016, contra el Ministerio. Sin embargo, la sanción no fue ni para el canal responsable de la transmisión, Ecuador TV, ni para el Ministerio de Educación, responsable de emitir el contenido.
La entidad de control aseguró que la responsabilidad del contenido del segmento recae sobre Maruri, quien en ese entonces laboraba para el proyecto. Para la Supercom, la pieza audiovisual incumplió con el art. 10, numeral 1, literal b) de la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), referente a la realización y difusión de contenidos y comentarios discriminatorios. La sanción se basó en un informe previo del Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación (Cordicom) No. CORDICOM-SG-2016-008-O con fecha de 11 de marzo del 2016, mediante el cual se calificó el contenido del programa como discriminatorio por razones de sexo y portar VIH SIDA.
Durante la audiencia de sustanciación, el representante del Ministerio reconoció que la forma y el enfoque que se había dado a este programa podría dar espacio a que existan susceptibilidades y por ello presentó disculpas públicas de inmediato. Sin embargo, el denunciante afirmó que “la parodia no justifica la vulneración de derechos y los contenidos del video sugieren la nula capacidad de las y los adolescentes para decidir si tiene o no una relación sexual, además refuerza la idea de VIH-SIDA-muerte promoviendo la exclusión de estas personas que viven con esta condición”.
En diálogo con Fundamedios, Diego Paz aseguró que “la sanción es un burla ya que el Ministerio de Educación es el responsable, no la gerente en sí, sino la estructura, quien construye los discursos, quien aprueba los contratos. Si bien, tanto el Cordicom, como la misma Supercom reconocen que los contenidos del video son discriminatorios contra las personas que viven con VIH y mujeres, la Supercom no actuó de oficio como si lo realiza en otros casos que no son tan evidentes. Al tratarse de de una producción pública, que se hace con recursos públicos y más aún que se enfoca en niños, niñas y adolescentes, desde el ámbito educativo, en un Estado que se dice garantista de derechos, debió constituirse en prioridad para el análisis y actuación sin embargo la Supercom no lo hizo”. La persona sancionada, Mónica Maruri, no compareció a la audiencia.

