
El activista por los derechos de los animales Pedro Bermeo fue víctima de agresiones físicas y verbales la tarde del 5 de diciembre de 2017, tras ingresar al ruedo de la plaza de toros Belmonte, en Quito, con un cartel en rechazo a las corridas de toros, mientras se desarrollaba una faena en el marco de las fiestas de fundación de la ciudad.
En diálogo con Fundamedios, Bermeo, quien es activista de las organizaciones Yasunidos y Libera, aseguró que este acto le mereció insultos y golpes. “Lo que hice fue saltar al ruedo y gritar ‘no más violencia’, intenté sacar un cartel que pedía no más violencia y no termine de sacarlo cuando me agarró a golpes uno de los toreros que vino por detrás, me caí al piso y luego llegaron los demás y empezaron a pegarme. Me agarraron entre alrededor de 15 personas, me dieron puñetes, patadas, me jalonearon y arrastraron mientras me insultaban y mientras el publico pedia que me maten, que me peguen, que me den, aplaudían a quienes me estaban agrediendo (...) tuvimos suerte que unos policías nos sacaron de ahí porque la gente nos quería matar”, apuntó.
El activista afirma que esta agresión comprueba lo que la ciencia ya ha dicho respecto a que la violencia está interrelacionada y que esta genera más violencia. “Si estas personas están maltratando animales, muy probablemente lo van a hacer con seres humanos y eso fue lo que pasó por intentar manifestarme de manera pacífica contra la violencia, fui agredido”, dice Bermeo. Para él lo lógico hubiese sido que lo saquen de manera pacífica, como cuando sacan a los hinchas de la cancha, en los partidos de fútbol. Sin embargo, en este caso, el público azuzaba a la violencia. “Más allá de si fue o no una provocación, no pueden reaccionar de esa manera. Me sentí como otro animal indefenso en esos momentos”, dijo.
Por este motivo, ha decidido denunciar el hecho ante la fiscalía. Como evidencias, tiene videos y las marcas de los golpes en su cuerpo, así como una lesión en su pie. Sobre el hecho, responsabiliza a los actores principales que lo agredieron, a los toreros que estaban presentees y a los organizadores, ganadores y autoridades que permitieron que eso ocurra.
Bermeo decidió hacer este acto de protesta para frenar las corridas de todos porque considera como la única vía de lograr algo después de que “se han agotado las instancias legales”. Esto se refiere respecto a que se sigan dando corridas de toros en Quito sin la muerte del animal en el rueda, pese a que tras una consulta popular, en la capital se prohibieron este tipo de espectáculos.
Durante la noche del martes y la mañana del 6 de diciembre, la etiqueta #ViolenciaTaurina fue tendencia nacional en Twitter. Organizaciones y personajes públicos se solidarizaron con el activista quien también ha sido criticado por aficionados al mundo del toro como el matador Álvaro Samper, para quien la protesta de Bermeo fue una provocación innecesaria. “Me parece que si no está de acuerdo, primero no vaya a los toros y, segundo, que proteste en donde pueda tener eco”, apuntó en declaraciones recogidas por diario La Hora.
Al respecto, la empresa organizadora del evento ha preferido no pronunciarse.
Hoy se demostramos que violencia solo hay una. Quien es violento con animales no humanos, muy probablemente será con seres humanos #ViolenciaTaurina #QuitoNoEsTaurino pic.twitter.com/9hQGqePHio
— Pedro Bermeo G (@PedroBermeoG) 6 de diciembre de 2017

