Ficha Técnica del Caso
Fecha del hecho: 16 de diciembre
Hora aproximada: Mañana y tarde
Lugar: Cuenca, provincia del Azuay / Espacio digital
Víctimas o afectados: Segundo Cabrera, periodista del portal digital Periodismo Sin Mordaza
Agresores identificados: Desconocidos (usuarios no identificados y números telefónicos sin registro público)
Tipo de agresión: Amenaza / ataques en el espacio digital
Estado del caso: En documentación y seguimiento
El periodista Segundo Cabrera, director del portal digital Periodismo Sin Mordaza, denunció haber recibido mensajes intimidatorios y hostigamiento digital luego de publicar contenidos críticos sobre la gestión del municipio de Cuenca.
Cabrera recibió mensajes directos vía WhatsApp y Facebook Messenger provenientes de cuentas y números no identificados. En uno de los mensajes se le advierte de forma intimidatoria sobre una posible represalia futura, utilizando referencias a su entorno familiar, lo que constituye una amenaza implícita. El texto recibido dicr: “ya mismo sale lo tuyo, lo de tu ñora”.
Previo a este mensaje, el periodista recibió un video en el que se desacredita a otro comunicador, utilizado —según su testimonio— como una advertencia para disuadirlo de continuar con su labor periodística. Tras rechazar cualquier participación en este tipo de prácticas, las amenazas se redirigieron directamente hacia él.
Además, Cabrera ha sido objeto de mensajes ofensivos en redes sociales, en los que se lo insulta, se cuestiona su credibilidad profesional y se intenta deslegitimar su trabajo periodístico.
“Me envían un video donde atacan a otro periodista usando a su familia como forma de presión. Yo dije que no iba a prestarme para eso y luego me mandan el mensaje diciéndome que ‘ya mismo sale lo tuyo, lo de tu ñora’. Ahí ya se cruzó una línea”, explicó a Fundamedios.
El periodista denuncia que su trabajo fue desacreditado públicamente a través de un video difundido en redes sociales. Se lo acusa de desinformar.
Segundo Cabrera realiza periodismo local e investigativo a través de plataformas digitales y redes sociales. De acuerdo con su testimonio, los
ataques y mensajes hostiles se intensifican cada vez que publica reportajes u opiniones críticas sobre autoridades locales.
El uso de contenidos audiovisuales pagados en redes sociales para desacreditarlo ha derivado en exposición pública, estigmatización y hostigamiento, generando un entorno adverso para el ejercicio de su labor informativa.
Fundamedios advierte que este caso sigue un patrón de intimidación y hostigamiento digital en el que se combinan amenazas implícitas, discursos estigmatizantes y campañas de descrédito amplificadas en redes sociales. El uso de mensajes privados con advertencias sobre represalias futuras, especialmente cuando involucran referencias al entorno familiar, constituye un mecanismo de presión incompatible con los estándares democráticos y la libertad de prensa.
