
ACTUALIZACIÓN. El exasambleísta de Pachakutik y dirigente de la Federación Shuar, Pepe Acacho, y el líder indígena Pedro Mashiant tienen 10 días para entregarse ante la justicia para cumplir la sentencia de ocho meses en prisión que les fue impuesta por su participación en una protesta contra la Ley de Aguas el 30 de septiembre de 2009.
Este 5 de abril de 2018, la Corte Provincial de Morona Santiago remitió a los procesados la ejecución de la sentencia emitida el pasado 15 de enero de 2018, cuando un tribunal de casación resolvió la culpabilidad de los lideres indígenas, pero cambió el delito de terrorismo que inicialmente se había planteado por uno menor, tipificado como la obstaculización de vías, redujo la pena y estableció una multa de USD 44.
Al respecto, Acacho se mantiene en su inocencia y calificó de injusta la situación. En ese sentido cuestionó que “mientras los que han saqueado miles y millones de dólares del pueblo ecuatoriano transitan libremente, los luchadores nos dan diez días para entregarnos a la justicia caso contrario nos detendrán y pagar una pena por un delito jamás cometido”. Acacho ha sostenido estar dispuesto a cumplir la pena en prisión y no huir del país, aún siendo inocente.
En diálogo con FUNDAMEDIOS, el abogado Julio César Sarango, quien defiende a Acacho aseguró que ahora lo único que cabe es pedir la inejecutabilidad de la sentencia por considerar que carece de valor jurídico al haberse sentenciado con un tipo penal que ya ha sido derogado. Tampoco ha descartado recurrir ante los organismos internacionales para que se respeten los derechos de los líderes indígenas, condenados por defender sus recursos ancestrales.
Anteriormente, en agosto de 2013, un tribunal de primera instancia había sentenciado a los líderes indígenas a 12 años de cárcel por terrorismo organizado. Sentencia que fue ratificada un año más tarde por la Sala Única Penal de la Corte de Macas. Este cambio de tipo penal y la consiguiente reducción de la pena se conoció meses después de un pedido de casación hecho por los acusados, por considerar que existieron violaciones a las normas nacionales e internacionales en las sentencias anteriores.
En las protestas del 30 de septiembre de 2009, varios indígenas se levantaron para reclamar la aprobación de la Ley de Aguas, que derivaron en enfrentamientos entre policías y civiles y en la muerte del profesor Bosco Wisuma. En ese entonces, Acacho fue detenido en febrero de 2011 por esta acusación en la que el Estado argumentó que fue uno de los que incentivó a la protesta a través de la radio Arutam, de la cual era director. En ese entonces, el líder indígena salió libre pocos días después, tras haber obtenido un recurso de Hábeas Corpus