Ecuador, 20 de julio de 2023.- Hace nueve días, el expresidente y prófugo de la justicia, Rafael Correa, calificó a la prensa como un “problema” para América Latina y señaló que la “buena prensa” es cada vez más escasa en la región. Lo dijo en el marco de una entrevista con el medio mexicano “Sin Embargo”. No obstante, la entrevista recién se difundió masivamente en estos últimos días.
La entrevista, llamada “Medios y jueces corruptos son brazo ejecutor de la derecha: Rafael Correa”, tuvo lugar en el programa “Los Periodistas”, conducido por Álvaro Delgado y Alejandro Páez. Desde el minuto 3, Correa empezó a atacar a la prensa. Le preguntaron si en la coyuntura electoral del país la prensa debe influir a favor o en contra de uno u otro candidato, a lo que respondió: “[…] Por supuesto, y antes era determinante. Nosotros en 10 años tuvimos más credibilidad que la prensa y ese es su odio y rencor, porque no podían someternos […]”, dijo. Incluso, acusó a la prensa de trabajar junto al expresidente Lenin Moreno para acabar con su gobierno y tumbar su “popularidad”.
Después de la intervención, uno de los conductores le preguntó si los inconvenientes con la prensa tienen carácter regional o global, pues efectivamente, la prensa en México, Ecuador y el mundo “ha entrado en un tobogán de descrédito”. Correa respondió: “No podemos seguirnos engañando, tratar de tapar el sol con un dedo. El grave problema para América Latina es el desarrollo de la prensa. Los partidos progresistas no enfrentamos a los partidos de derecha, enfrentamos a su prensa, porque la prensa latinoamericana pertenece a las élites, y no para informar sino como instrumento para conservar el status quo”.
Los conductores siguieron en la línea y comentaron que la prensa forma parte de un esquema de desestabilización de gobiernos. Correa dijo que la prensa en su momento era el cachorro rozagante capaz de evitar que el poder público cruce líneas rojas, pero que ahora es el “[…] mastín rabioso que acorrala al sector público, sobre todo cuando se dedica al bien común […]”. Correa se refirió al periodismo ecuatoriano, en que varios medios pertenecen a grupos de poder y deben ser exterminados. En la entrevista se mencionó 35 veces a la prensa.
El medio colombiano “La Silla Vacía” recogió estas declaraciones e indicó que Cielo Rusinque, directora de “Prosperidad Social”, a cargo de diseñar e implementar políticas públicas de equidad social, y el ministro del Interior de Colombia, Luis Fernando Velasco, las citaron y aplaudieron. Rusinque manifestó que a veces, en lugar de informar, los periodistas buscan “destruir reputaciones”, y responsabilizó a los medios de “crear narrativa del caos”. Velasco explicó que se abre un debate interesante sobre la prensa y los dueños de los medios, cuando se trata de poderes económicos en los países latinoamericanos.
https://twitter.com/lasillavacia/status/1681381673835823118?s=20
Entre 2008 y 2017 (década del correísmo), Fundamedios reportó 2.348 agresiones contra la libertad de expresión, además, contabilizó 95 ataques contra periodistas mujeres, en el marco de 152 enlaces ciudadanos financiados con recursos públicos, que se convirtieron en el escenario para la estigmatización y descrédito de la prensa y los periodistas. El año más agresivo para la prensa fue el 2015 con un repunte de 499 agresiones y le siguió el 2016 con 491.
Correa actualmente sigue siendo un agresor constante contra la prensa. En su cuenta personal de Twitter se refirió al trabajo de la prensa durante la temporada electoral actual, en el marco de las elecciones generales anticipadas, y utilizó la expresión «prensa corrupta», para referirse al gremio periodístico en general. Citó a un usuario de Twitter que consultaba si un espacio de opinión en un medio radial cumplía o no con dos artículos de la Ley Orgánica Electoral, referentes a la obligación de los medios de abstenerse de realizar promoción electoral y los casos en los que, al hacerlo, se incurre en infracciones: “La prensa corrupta hace lo que le da la gana. Recuerdo cuando llamaban abiertamente a votar SÍ en la consulta mañosa del 2019, aquella que quebró la Patria. Ya falta poco…”, publicó Correa.
Además, dirigió una campaña al puro estilo de la década de violación a la libertad de expresión. Así, por ejemplo, Correa hizo mofa de las cadenas sabatinas que realizaba cuando era mandatario, donde aparece en la figura de un borrego que rompe periódicos, recordando los críticos espacios públicos en que catalogaba a la prensa de «corrupta» y «oligarca». La figura, con base en un análisis más profundo, podría ser una apología del delito, pues llama a sus seguidores a destruir a la prensa nacional. Ha compartido videos con el mismo formato de las sabatinas, en que calificaba de falso el contenido periodístico, y replicado su contenido, incitando al odio y deslegitimando el trabajo periodístico. Incluso posteó una noticia del año 2015, en la que varios medios señalaban que una persona había sido detenida por llevar en su vehículo el monigote de un borrego, lo que Correa catalogó entonces y ahora de falso, aunque el caso ha sido profusamente documentado por diversos organismos de Derechos Humanos.
Esta organización recuerda esta década un tiempo donde el poder politico arremetió incansablemente contra la prensa y cualquier voz disidente, y, en dicha línea, condena las nuevas expresiones de Correa, que no son más que un nuevo pico en una constante y obsesiva estigmatización del trabajo periodístico sisitematicas declaraciones vertidas por el expresidente Correa.
