
ACTUALIZACIÓN. Un Tribunal Civil de Machala, provincia de El Oro, desechó este 13 de julio de 2018 la demanda por daño moral que pesaba en contra del comunicador y exdirigente estudiantil, Lucio Armijos. Él fue acusado de dañar la honra y buen nombre del rector de la Universidad Técnica de Machala, César Quezada, quien se sintió ofendido por comentarios vertidos en redes sociales. Por ello, pidió una indemnización de USD 250 mil.
El tribunal declaró sin lugar la demanda por falta de pruebas y desechó las excepciones y reconvención propuesta por la parte demandada. Tras conocerse la noticia, Armijos aseguró en rueda de prensa desde Machala que ha triunfado la libertad de expresión y de pensamiento. Recalcó que lo único que hizo fue defender ese derecho en su calidad de dirigente estudiantil, y fue crítico con la gestión de su Rector.
“La libertad de expresión implica, no solo el derecho de los ciudadanos a expresarse, sino a recibir información correcta y veraz, más aún cuando las críticas se hacen a un funcionario. Está claro que todo funcionario se expone al escrutinio y la crítica de la gente, porque tiene la obligación de rendir cuentas de lo que hace”, apuntó el comunicador.
Para Armijos, en este proceso se demostraron dos cosas: la primera, que no existió daño moral causado al Rector y; la segunda, que los testigos que llevó el funcionario para rendir su testimonio no eran los adecuados, porque no eran imparciales: eran empleados de la Universidad y tenían una relación de dependencia. “La actitud del rector habla muy mal de su nivel académico. Pretendió engañar a la justicia al llevar testigos que no correspondian para sorprender al juzgador. Y estamos hablando de un administrador de un centro de educación superior…”, dijo el dirigente.
El proceso en contra del comunicador se inició en 2015, cuando cursaba sus estudios en la Universidad estatal y fue elegido como dirigente estudiantil. Desde su posición, aseguró que fue muy crítico con la gestión del Rector y fue procesado por cuatro publicaciones de Facebook que ocurrieron mientras el funcionario se postulaba para una reelección. “Fue un intento para acallarme y amedrentarme”, dijo.
En la demanda a la que tuvo acceso Fundamedios, Quezada pidió USD 250 mil como indemnización, por el supuesto daño moral causado por una serie de publicaciones en Facebook. El rector mencionó que Armijos lesionó su honor en publicaciones hechas entre el 15 de mayo y el 14 de julio de 2015. Una de ellas menciona que el funcionario ha encubierto irregularidades administrativas al archivar una queja en contra de tres docentes. La otra dice que “ya va siendo hora de que el Rector de mi Universidad deje de ser un avestruz con la cabeza en el suelo y dé la cara, que debata con los universitarios para saber cómo marcha el proceso de acreditación”. Las otras dos se refieren a un acto de intimidación que sufrió Armijos y por el cual responsabilizó de su seguridad al Quezada.