Ficha Técnica del Caso
Fecha del hecho: 08 de marzo de 2026
Hora aproximada: 21h00
Lugar: Espacio digital
Víctimas o afectados: Sara Ortiz, diario Expreso
Agresores identificados: Página Atento Ecuador
Tipo de agresión: Agresiones verbales / ataque en el espacio digital
Estado del caso: En seguimiento institucional
La periodista de diario Expreso, Sara Ortiz, fue blanco de una campaña de descrédito en redes sociales luego de que la cuenta Atento Ecuador —creada en marzo de 2024 y con alrededor de 16,8 mil seguidores en X— difundiera una acusación sin pruebas en su contra:
“#ATENTO El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, pagaba a la periodista de Expreso, Sara Ortiz, USD 6.000 en efectivo para que no lo ataque”.
#ATENTO El ex alcalde de Guayaquil Aquiles Álvarez pagaba a la periodista de El Expreso, Sara Ortíz, 6 mil dólares en efectivo para que no lo ataque. pic.twitter.com/fzfBdJQoWt
— ATENTO ECUADOR 🚨 (@AtentoEc) March 9, 2026
La publicación superó los 150 comentarios, muchos de ellos con mensajes de descrédito contra la periodista. Ortiz respondió a la acusación desde su cuenta en X y escribió:
“Dije Geovanny López, ex de Sharon y hermano del dueño de La Data o El Dato, cumple su condena por femicidio en la cárcel 4 de Quito y salió este vendehúmos”.
Dije Geovanny López, ex de Sharon y hermano del dueño de La Data o El Dato, cumple su condena por femicidio en la cárcel 4 de Quito y salió este vendehúmos. https://t.co/KxO4vBqaKc
— sara ortiz (@saritortiz) March 9, 2026
La periodista se refería a una publicación realizada aproximadamente una hora antes, en la que cuestionó la decisión de trasladar al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, a una cárcel de máxima seguridad tras alertas sobre un posible atentado contra su vida. En ese contexto escribió:
“¿Por qué no lo llevan a la cárcel 4, de Quito, si hay una preocupación por su seguridad? ¿Es porque en la cárcel 4 están Daniel Salcedo, Santiago Díaz, William Terán y Geovanny López, ex de Sharon, hermano del dueño de La Data, El Dato, como se llame?”.
¿Por qué no lo llevan a la cárcel 4, de Quito si hay una preocupación por su seguridad?
¿Es porque en la cárcel 4 están Daniel Salcedo, Santiago Díaz, William Terán y Geovanny López, ex de Sharon, hermano del dueño de La Data, El Dato, como se llame? https://t.co/5QXUsxbqlt— sara ortiz (@saritortiz) March 9, 2026
El traslado de Álvarez ocurrió en el marco del denominado caso Goleada, investigación que involucra al alcalde, a sus hermanos Antonio y Xavier Álvarez, así como a empresarios y funcionarios del Municipio de Guayaquil, presuntamente vinculados a irregularidades en el sector de los combustibles.
La periodista Yalilé Loaiza, corresponsal de Infobae y editora de Ecuador Chequea, condenó el ataque y expresó su respaldo a Ortiz. “Nuevamente, los pasquines atacando a periodistas que hacen su trabajo con rigor. Mi solidaridad, @saritortiz”, escribió. A ese mensaje, un usuario respondió: “Le recomiendo que no meta las manos al fuego por nadie porque le pueden sorprender”.
Le recomiendo que no meta las manos al fuego por nadie porque le pueden sorprender
— CHARLIE (@CarlosSam02) March 9, 2026
La cuenta que difundió la acusación contra Sara Ortiz se presenta como un medio de comunicación que publica información sobre Ecuador y el mundo. No obstante, su contenido muestra una línea editorial alineada con el gobierno del presidente Daniel Noboa y suele dirigir ataques contra actores políticos y posiciones consideradas opositoras.
Según se observa en la plataforma X, cuentas institucionales como ECU 911 y la Coordinación Zonal 5 siguen a la cuenta de Atento Ecuador.
Este episodio se suma a otros casos recientes de hostigamiento digital contra periodistas en Ecuador, especialmente mediante campañas de descrédito en redes sociales que buscan erosionar su credibilidad y desalentar el ejercicio periodístico.
Las acusaciones sin sustento difundidas desde cuentas con capacidad de amplificación no son simples opiniones: pueden activar campañas de hostigamiento, deteriorar la reputación de periodistas y castigar su trabajo informativo. Cuando este tipo de mensajes se instala en el debate público sin evidencia ni rectificación, se normaliza un entorno de estigmatización que debilita la libertad de expresión. Es indispensable que los actores institucionales se abstengan de legitimar estas prácticas y que se refuercen las garantías de protección frente al acoso digital contra periodistas.
