Ficha Técnica del Caso
Fecha del hecho: 18 de marzo de 2026
Hora aproximada: 10h00
Lugar: Cotacachi, Imbabura
Víctimas o afectados: Periodistas de la zona
Agresores identificados: Alcalde de Cotacachi, Jamar Cevallos
Tipo de agresión: Discurso estigmatizante
Estado del caso: En seguimiento institucional
Durante una entrevista transmitida el miércoles 18 de marzo en OTV Televisión, el alcalde de Cotacachi, Jomar Cevallos, emitió declaraciones que constituyen un discurso estigmatizante hacia los medios de comunicación y los actores informativos.
En el contexto de una consulta sobre la organización del Inti Raymi y la participación de la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi (UNORCAC), así como sobre la circulación de información respecto a la posible restricción de ingreso de la Policía, el alcalde respondió:
“Aún no está decidido, eso pedirles de que vean las páginas oficiales, a veces por ganar un like, mienten ahora, hay muchos GDOs (Grupos de delincuencia organizada) de la comunicación que se inventan, mienten, transforman titulares que no son así”.
Estas afirmaciones resultan preocupantes, ya que fueron emitidas en un espacio público de amplia difusión y establecen una comparación directa entre medios de comunicación y estructuras delictivas organizadas. Este tipo de discurso no solo deslegitima el trabajo periodístico, sino que también puede fomentar un clima de desconfianza, hostilidad y riesgo hacia periodistas y comunicadores.
El uso de términos asociados a la criminalidad organizada para referirse a actores de la comunicación constituye una forma de estigmatización que puede derivar en la normalización de agresiones simbólicas o incluso físicas, en un contexto regional donde la seguridad de los periodistas es un tema sensible.
Rechazamos enérgicamente cualquier discurso que criminalice la labor periodística. Exhortamos a las autoridades públicas a mantener un lenguaje respetuoso y responsable, especialmente en espacios de alta visibilidad, garantizando el respeto a la libertad de expresión y de prensa. Recordamos que el ejercicio periodístico es un pilar fundamental de la democracia y no debe ser objeto de señalamientos que lo equiparen con actividades ilícitas.
