Ficha Técnica del Caso
Fecha del hecho: 21 de enero de 2026
Hora aproximada: No determinada
Lugar: Espacio digital
Víctimas o afectados: Yalilé Loaiza, editora de Ecuador Chequea;
Esteban Cárdenas, periodista de Ecuador Chequea;
periodistas
Agresores identificados: Dirección de comunicación
Tipo de agresión: Agresión verbal e intimidación
Estado del caso: Caso en seguimiento institucional
La editora de Ecuador Chequea, Yalilé Loaiza, y el periodista Esteban Cárdenas fueron objeto de un trato hostil, descalificador e intimidatorio por parte de una funcionaria de comunicación del Ministerio del Interior.
Los periodistas realizaban una verificación periodística sobre una frase atribuida al ministro de esa cartera, Reinberg, en la que supuestamente afirmaba que “Europa es un país”.
#ChequeaPrimero | ¿John Reimberg dijo que “Europa es un país aliado del Ecuador”? Sí. La frase fue pronunciada el 19 de enero de 2026 en un evento oficial con respaldo de la Unión Europea.
Aunque fue un lapsus, la declaración es real.Lee la verificación completa:… pic.twitter.com/lbZE8lz7X0
— Ecuador Chequea (@ECUADORCHEQUEA) January 21, 2026
Como parte de su metodología editorial, los dos periodistas de Ecuador Chequea querían confirmar la autenticidad de la declaración, dado que existían dudas razonables sobre el material difundido, incluida la posibilidad de que se tratara de contenido manipulado o de deepfake.
El equipo contactó oficialmente al Ministerio del Interior. La respuesta fue emitida por la funcionaria de comunicación, María Paula Moreno, quien se dirigió de manera hostil e inapropiada al periodista Esteban Cárdenas. En mensajes cuya captura fue revisada por Fundamedios, la servidora pública escribió:
“No tienen nada mejor que verificar. Sí, se equivocó, pero creo que en este país hay muchas cosas que atender. Me apena mucho por ustedes. Europa es un continente. Creo que todas las personas tienen lapsus, incluidos ustedes”.
Ante el tono de la respuesta, Yalilé Loaiza, editora general, intervino directamente en la conversación escrita y señaló que esa no era una forma adecuada de responder a periodistas desde una oficina de relaciones públicas de un ministerio. La funcionaria negó haber sido grosera y sostuvo que considera innecesario verificar ese tipo de afirmaciones.
Loaiza reiteró que las instituciones públicas tienen la obligación de responder a las consultas de la prensa, independientemente de las valoraciones personales, y recordó que no corresponde a los funcionarios públicos definir qué es o qué no es de interés público. La funcionaria respondió que su labor consiste en atender únicamente consultas que, a su juicio, cumplan con esos criterios.
Tras varios intercambios, Yalilé Loaiza señaló que la respuesta institucional “queda registrada”. Ante ello, la funcionaria respondió:
“Puedes hacer lo que estimes conveniente. Buenas tardes. También quedas registrada”.
Esta expresión generó alarma y preocupación en la periodista, quien preguntó explícitamente si se trataba de una advertencia, de la existencia de una lista negra o de algún mecanismo de discriminación o represalia contra periodistas. La funcionaria negó la existencia de listas, pero cerró abruptamente la conversación, sin ofrecer ninguna aclaración adicional sobre la consulta inicial ni el sentido de su mensaje.
Tras la denuncia pública realizada por la editora de Ecuador Chequea, varios periodistas y comunicadores expresaron su solidaridad y alertaron que ese trato intimidatorio desde el área de comunicación del Ministerio del Interior no sería un hecho aislado, sino una práctica reiterada institucional con la prensa.
“Esta práctica es cotidiana. Ya estoy en la lista negra”. “Esto es una práctica común. Las entidades públicas violan todo principio de transparencia. No entregan información o la entregan tarde o manipulada, tratan a la prensa como a su agencia de publicidad o se creen con la potestad de dar órdenes”; fueron algunos de los comentarios en redes sociales.
Otros comunicadores denunciaron bloqueos directos en canales oficiales, especialmente en aplicaciones de mensajería utilizadas para la gestión de prensa: “De seguro es del Ministerio del Interior. Donde las comunicadoras hasta bloquean el WhatsApp a periodistas”.
Asimismo, se hicieron referencias irónicas —pero preocupantes— a la posibilidad de registros o listados informales de periodistas. En alusión al mensaje de “quedar registrada” recibido por la editora de Ecuador Chequea:
“¿Esa lista donde tienen fotos de periodistas entrando a sus casas? ¿Esa?”, dijo, escribió una colega.
Estos testimonios refuerzan la preocupación de que, desde áreas de comunicación institucional, se estarían aplicando prácticas de exclusión, bloqueo, intimidación o discriminación contra periodistas y medios, afectando el derecho de acceso a la información pública y generando un efecto amedrentador sobre el ejercicio periodístico.
Fundamedios expresa su preocupación por este caso, que ya no puede entenderse como un hecho aislado, sino como un indicador de prácticas reiteradas de trato intimidatorio, descalificación y exclusión hacia periodistas desde el área de comunicación del Ministerio del Interior, según los testimonios públicos recabados tras la denuncia de la editora de Ecuador Chequea.
Las expresiones utilizadas en la interacción documentada —en particular la advertencia velada de “quedar registrada”—, sumadas a los relatos coincidentes de otros periodistas sobre bloqueos, negación arbitraria de información y represalias informales, configuran un escenario de riesgo institucional para el ejercicio del periodismo. Estas prácticas resultan incompatibles con los principios de transparencia, igualdad y no discriminación que deben regir la relación entre el Estado y la prensa.
